Desde el aire, Leticia se ve como el único claro entre
un mar verde atravesado por una larga y ancha línea
café que forma el río Amazonas. Leticia es, además,
el lugar donde Colombia hace presencia con uno de
los ríos más largos del mundo. Esta ciudad ofrece
la posibilidad de sumergirse en la selva, pero con
la infraestructura de las capitales colombianas, para
hacer aún más acogedora la estancia. Así mismo,
sirve de punto de salida y encuentro de todas las
rutas que se adentran en la jungla.
Al partir de Leticia por el Amazonas, la simple navegación del
río mar ofrece una experiencia poco común en otros lugares del
mundo. En el trayecto a Puerto Nariño, por ejemplo, se divisan los
paisajes selváticos, interrumpidos en ocasiones por la aparición
de alguna población indígena.
En Leticia es fácil encontrar artesanías elaboradas por las diferentes
comunidades indígenas; además, en sus calles y parques
son fácilmente observables aves amazónicas que se hacen notar
con sus cantos, o la victoria regia, el más grande de los lirios
de agua y que aun es posible admirar en parques urbanos de
la capital amazónica colombiana. También cuenta con museos
como el Etnográfico del Hombre Amazónico, donde se puede
aprender más de la cultura de las comunidades de la selva.
Leticia espera por los viajeros que quieren adentrarse y conocer
los encantos de la selva amazónica.
Clima
Su temperatura mantiene el promedio del
Amazonas, 28 °C, y se levanta a 96 m. s. n. m.
Tiene dos temporadas con intensidad de
lluvias, una entre abril y mayo, y otra entre
noviembre y diciembre.