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Cuando se habla de Bahía Solano y especialmente del corregimiento del Valle, se hace referencia a la inconmensurable belleza natural de la región y vienen a la mente imágenes paradisíacas con ríos cristalinos, cascadas, la famosa playa El Almejal, atardeceres alucinantes y el Río Valle que conduce a los poblados indígenas.
Somos privilegiados porque durante el año recibimos en la región cuatro migraciones. Las aves migratorias, las tortugas marinas, las ballenas jorobadas, y la gallona (anchoas), pequeños peces en grandes cardúmenes que atraen otros de gran tamaño, consolidando la temporada de pesca deportiva.
Otra maravilla que ocurre en la costa Pacífica son las variaciones de las mareas. Este fenómeno es causado por la atracción lunar, siendo el Océano Pacífico la masa de agua más grande del planeta, los cambios lentos entre marea alta y baja son evidentes. Por consiguiente cada doce horas cuando ocurre bajamar se descubre una impresionante playa de 150 metros de amplitud, ideal para deportes como voleyplaya, trotar, tai chi, yoga, trekking.
En esta playa, después de bajar la marea se forman cerca de las rocas pequeños pozos de agua ricos en oligoelementos, que se calientan con el sol formando jacuzzis naturales. Sumergirse ahí es una terapia saludable y muy relajante.
Detrás de la playa se aprecian estribaciones de la serranía del Baudó con toda la exuberancia de la selva húmeda tropical. En la selva están las más ricas expresiones de vida, una saturación de especies de todas las dimensiones y colores, que se superponen desde el suelo hasta las altas copas de los árboles. La luz fluyendo por el follaje y reflejada en las gotas de rocío son una fiesta donde la música suave está a cargo de las ranas, las aves, y el viento; usted debe venir preparado para abrir sus sentidos y embriagarlos en este lugar.
A 35 minutos en lancha desde el Lodge se encuentra el Parque NATURAL Ensenada de Utría, donde se encuentran ecosistemas vitales para el planeta: manglar, coral, selva húmeda y mar. |
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