Construída en el estilo tradicional de la colonización antioqueña y situada, como indica su nombre, sobre una pequeña colina, ofrece desde su terraza una de las más bellas vistas del departamento: cultivos de café, flores, grandes árboles nativos y la imponente cordillera enmarcando el verde paisaje.
Sabor de hacienda en sus coloridos corredores. Habitaciones amplias, amobladas con gusto y detalle. Comedor abierto mirando hacia la cercana cordillera central y la extensa finca cafetera en la que se ubica esta finca.